Me han mandado este correo, que al principio me parecía una historia tierna de María, una viejecita, que le escribía cartas a Dios, pero al final no pude evitar el reírme y no he podido sustraerme a la tentación de que os riáis vosotros tambien y sobre todo
"Lamar del Blog El Interior Secreto", que estos días, parecía andar un poco escasa de sonrisas, pero que seguro ya le sobran.